- - Mamarracha.
- - Tu madre
en pijama, capullo. ¿Se puede saber a qué viene esto?
- - Que no,
chati, que no es a ti
- - ¿Cómo qué
no, entonces a quién?¿Acaso hay alguien más en casa?
- - Que no
cariño, que no te digo que seas una mamarracha. Líbreme Dios siquiera de tener
tal atrevimiento, de pasárseme por la imaginación tal temeridad. Me refería al
nombre del local donde vamos a ir a comer hoy.
- - ¿Seguro? ¿No
estarás aprovechándote de las circunstancias para, como Quevedo, darme gato por
liebre?
- - ¡Cariño!¿Parece
que no me conoces?














