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domingo, 13 de septiembre de 2015

05/09/2015. SALONIKI


Málaga siempre es una buena opción, una excelente opción diría yo; así que, de vez en cuando, hay que hacer uso de ella y pegarse una escapadita para visitarla, para atisbarla, para perderse por alguna de las muchas Málagas que viven dentro de la misma Málaga, como una matrioska cualquiera.



Este fin de semana he pateado la Málaga ancestral de El Palo, ese abigarrado barrio de pescadores donde pasear por sus callejuelas es todo un curso de antropología y arquitectura de supervivencia. Minúsculos callejones que desembocan en una luminosa playa, calles convertidas en el salón comedor de las familias residentes entre una vorágine exuberante de macetas; aceras usurpadas sin el menor de los pudores por anexos arquitectónicos imposibles e imagino que ilegales, camareros descamisados y barrigones,pitillo al labio, barriendo ese paseo marítimo donde al cabo de un ratito ofertarán zalameros y vociferantes una suculenta carta de pescados, esas barquitas permanentemente ancladas, huérfanas de agua, donde a los espetos de sardinas se les tratan con el mismo mimo con que se le da un beso a un niño chico.

jueves, 4 de junio de 2015

30.05.2015. FARGO. Restaurante


Fargo, la película, me encantó, ese paisaje de Dakota del Norte todo nevadito, esa policía tan lista y tan embarazadita ella, esa trama tan enrevesada con secuestro, muertes, chantaje y todo lo que la loca imaginación de los hermanos Cohen es capaz de elucubrar; y nieve, mucha nieve por todos los lados, una blancura interminable que hiere los ojos y que para un andaluz como yo resulta abrumadora y deprimente; lo único bueno que yo le veo a vivir en un lugar tan puñetero, árido y congelado como ese es que la cerveza tiene que estar fresquita fresquita, vamos que pones una Cruzcampo gélida de esas que tiene un punto azul para ver cuando están en su punto y el punto azul revienta de placer. A mí me sueltan en un paraje de esos y se me caen los palos del sombrajo, con lo bien que se está aquí en una terracita, a veintipocos grados, en mangas de camisa, oliendo a azahar y con un platazo de caracoles por delante. ¡Vamos, por Dios!
Escena de la película, ¡Cuánta puñetera nieve!

lunes, 7 de abril de 2014

05/04/2014. De O´

A Gonzalo le ha salido un serio competidor.


Mira que me gusta poco ir a Los Remedios (excepto en la feria, claro) y en esta semana he tenido que ir tres veces por culpa de mi dentista; bueno él no tiene culpa ninguna, la culpa fue de un puñetero puente que se me partió pegándole una tarascada a una rodajita de salchichón que estaba de muerte, na, que estaba pa romperse y el jodio aprovecho el momento para hacer crack. El caso es que me ha hundido la economía familiar por un tiempo; pero cuando llegó el sábado la tentación me pudo y con la parienta del brazo me encamine gozoso a degustar las maravillas de las que me habían hablado en un local al que no tenía el gusto de conocer y, casualidades de la vida, precisamente en Los Remedios.

Esto que están ustedes viendo es una maravilla culinaria. Mírenla bien
e intenten descubrir que es. La respuesta está más adelante.