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jueves, 4 de junio de 2015

30.05.2015. FARGO. Restaurante


Fargo, la película, me encantó, ese paisaje de Dakota del Norte todo nevadito, esa policía tan lista y tan embarazadita ella, esa trama tan enrevesada con secuestro, muertes, chantaje y todo lo que la loca imaginación de los hermanos Cohen es capaz de elucubrar; y nieve, mucha nieve por todos los lados, una blancura interminable que hiere los ojos y que para un andaluz como yo resulta abrumadora y deprimente; lo único bueno que yo le veo a vivir en un lugar tan puñetero, árido y congelado como ese es que la cerveza tiene que estar fresquita fresquita, vamos que pones una Cruzcampo gélida de esas que tiene un punto azul para ver cuando están en su punto y el punto azul revienta de placer. A mí me sueltan en un paraje de esos y se me caen los palos del sombrajo, con lo bien que se está aquí en una terracita, a veintipocos grados, en mangas de camisa, oliendo a azahar y con un platazo de caracoles por delante. ¡Vamos, por Dios!
Escena de la película, ¡Cuánta puñetera nieve!

martes, 3 de febrero de 2015

02/02/2015. Restaurante ConTenedor


Hoy no he tenido más remedio que claudicar en toda  regla, romper una tradición que se mantenía desde la primera entrada de este blog y que es el lema y cabecera del mismo “de tapas por Sevilla”. Siempre que hacemos una entrada de un bar de Sevilla planificamos para que este sea uno de tapas (gastrobares, que ahora está como muy de moda) y no un restaurante de mesa, mantel y carta; y esto ha sido una constante que he respetado escrupulosamente; la idea era y es probar bastantes cosas en pequeñas cantidades antes que zamparme dos platazos y para casa a dormir la siesta. Bueno, pues hoy, hemos roto la baraja.



domingo, 3 de junio de 2012

03/06/2012. TABERNA PANDURO


Casi un mes sin hacer una nueva entrada y por fin hoy rompo esta dinámica.

Yo no sé que es lo que le pasa al común de los mortales en esta Sevilla de Mayo florido y caluroso, pero a mi me da una pereza de muerte salir a tapear por las mañanas con estas calurinas de muerte; prefiero quedarme fresquito en casita, preparar alguna pijotada culinaria mientras me tomo un buen Ribera, charlando con la parienta y luego, tranquilitamente, zampármela mientras me chupo un buen partido de tenis. Por la tarde es otra cosa, ya cuando el lorenzo se larga y la calor se atempera te entra como un gusanillo por el cuerpo que no te deja tranquilo hasta que no estás sentaito en una terracita con una cruzcampo en la mano y sorbiendo caracoles como si te fuera la vida en ello. ¿Tú te has dado cuenta de que cuando comes caracoles se para el mundo? Es meterte el primer molusco gasterópodo en la boca y se despierta en ti un instinto asesino competitivo al máximo; en el mismo tiempo que Fermín  Cacho tardó en ganar los 1500 metros en las olimpiadas de Barcelona (3 minutos 40 segundos 12 décimas) te has ventilado tu tapa de caracoles y, en un descuido, le has quitado a tu mujer un par de caracoles de la suya, acabas y te sale un !uf! que resuena en toda la terraza para acto seguido pegarle un buen buche a la cerveza.