Ayer fue un día de exaltación de
la amistad y de camino, como no podía ser de otra manera, el grupo de amigos que nos juntamos para almorza nos pusimos pujo. Licenciados en el buen
holgar y maestros en el buen yantar, hicimos honor a nuestros egregios títulos
y acabamos la jornada con sobresaliente cum
lauden en ambas materias.
Páginas
La foto que sirve de portada al blog es de la tapa Lomo de sardina marinada sobre tosta de pimientos rojos del bar Tradevo en Sevilla
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lunes, 20 de marzo de 2017
domingo, 18 de octubre de 2015
11/10/2015. A COLUNA
ESCAPADA
DEL PUENTE DE LA CONSTITUCIÓN.
DIA
2: OLIVENZA-ELVAS
A las ocho zafarrancho de combate, léase desayuno en el hotel, y a las nueve ya estamos pateando Olivenza. El tiempo está muy nublado y se alternan los claros con periodos de ligera llovizna; pecata minuta para tipos aguerridos como nosotros. Olivenza es española desde la brevísima guerra de las naranjas (apenas 18 días) en 1801 y aún hoy se respira un cierto aire fronterizo, ese aire, ahora de hermanamiento y antaño de belicosidad, que impregna toda la raya fronteriza.
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| El impresionante Forte de Graca, junto a Elvas |
martes, 17 de marzo de 2015
ALBONDIGAS DE CHOCO
La primera vez que probé las albóndigas de
choco creo que fue en La Jarana y me encantaron, tanto me gustaron que a partir
de ese dichoso día se convirtió en una tapa fetiche, que llegaba a un sitio y
las había pues, sin duda, pedía una tapita para probarlas.
Otro día cayó en mis manos un suplemento del
dominical del ABC y por una de esas inescrutables casualidades de la vida en él
aparecía el maestro Martín Berasategui (al que Dios guarde e ilumine muchos
años) explicando con sumo detalle la receta de las susodichas albóndigas.
domingo, 5 de enero de 2014
ESCAPADA NAVIDEÑA 4. 31/12/2013. VALENCIA
2º DÍA EN VALENCIA. 31/12/2013
Aunque hoy no nos toca conducir nos hemos levantado tempranito, sobre las ocho, por pura rutina y nos hemos pegado un opiparo desayuno para empezar el día con buen pie: café, tostada con mantequilla y mermelada, una pequeña ensaimada, zumo y yogurt.
Una larga caminata para comenzar el día, desde nuestro hotel junto a la catedral hasta el mueso fallero siguiendo el curso del río; visita al museo y proseguimos visitando la Ciudad de las Artes y las Ciencias del controvertido Calatrava, después una nueva caminata hasta el puerto para ver las instalaciones que ha dejado la Americas-Cup (que tristeza tantos pabellones abandonados) y de allí a la playa de la Malvarrosa (en total casi 10 kilómetros).
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| Imagen de grupo de ninot indultado |
Es la una y media y con más sed que Jarracuca nos hemos tomado una cervecita en uno de lo bares de la playa que nos ha sabido a gloria bendita, sin embargo a la hora de comer no nos ha entusiasmado ninguno de múltiples sitios que hemos visto y hemos cambiado de aires.
martes, 22 de enero de 2013
20/01/2013. LA JARANA.
Según la RAE la palabra “jarana”
tiene las siguientes acepciones:
1.
Diversión bulliciosa y alborotada
2.
Pendencia, alboroto, tumulto
3.
Trampa, engaño, burla
4.
En Cuba:
burla que se hace a alguien, en tono de broma o chiste
5.
En México: Instrumento de cuerda parecido a una
guitarra pequeña
6.
En Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua:
deuda
Bueno,
pues aquí en Sevilla La Jarana no es ninguna de esas cosa, simple y llanamente
es un bar con cierta solera situado en la Avenida de Kansas City, en un
edificio nuevo ubicado donde antiguamente estaba la Coca-Cola; apartado del
mundanal ruido de los centros neurálgicos de ocio de nuestra ciudad. O se va
expresamente a visitarlo u olvídate de él.
jueves, 27 de octubre de 2011
23/10/2011. CASA ROBLES.UN FIASCO
La mañana ha comenzado paseando por la calle San Fernando, Avenida de la Constitución y visitando los stand de comidas de las distintas regiones que hay junto al ayuntamiento. Dos productos estrellas: el queso (asturiano, mallorquín, murciano, extremeño…) y la chacina (Salamanca, Extremadura y Huelva); además anchoas, botes de bonito, mucha empanada y tarta gallega etc, etc… Eva se ha regalado con un queso semicurado de Mallorca
Paseando hacía nuestro destino nos paramos a tomar un aperitivo en Casa Robles, c/Álvarez Quintero, 58; la casa madre de todo el emporio posterior que ha montado el señor Juan Robles.
Barra de Casa Robles
Son la una y media, las mesas exteriores que dan a la catedral están hasta los topes de extranjeros almorzando (casi todos una arroz amarillento sobre el que reposan unas gambitas, unas alitas de pollo y algún que otro mejillón, ya sabes, paella para guiris); la barra vacía. Qué raro que a estas horas, un rumboso domingo como este, no esté por aquí el Carlitos Herrera, con lo que le gustan a él estos sitios de resoplón, donde uno se deja ver y querer la mar de a gusto.
Nos acomodamos en sendos taburetes y pedimos unas cervecitas (1,81 €, la cerveza). Nos la sirven en dos copas que, siendo benevolentes, lo menos que se pueden decir de ellas es que están auténticamente demodé. Puro chic.
Estamos en familia, nosotros dos y cinco camareros impolutamente vestidos de negro que trajinan en sus respectivas faenas: uno echa hielo picado al marisco que se expone en las vitrinas (las gambas son espectaculares, yo diría que del doble cero como mínimo, una vez en “El Jailu” probé unas igualitas y salí trasquilado); otro, parsimoniosamente corta jamón; un tercero pasa un paño húmedo sobre los bruñidos metales del fondo, el cuarto espolvorea con el agua de un spray los pescados que cuelgan en un expositor y el último, remolón, apoyado en la puerta de la cocina, oye por la radio la retransmisión del Betis-Rayo Vallecano (en estos momentos nos informa que va 0-0).
Repasamos la carta (muy amplia en cuanto a raciones, pero escasita y previsible en tapas) y nos decidimos: Eva pide “ensaladilla rusa” y yo “albóndigas de choco y gambas con patatitas pajas”.
La ensaladilla viene presentada sobre rodajitas fileteadas de rabanitos, en un platito con un ampuloso anagrama de la casa. De sabor correcta, de generosidad escasa para los 3,01 € que cuesta. Yo creo que no ha puesto más para que se vea en todo su esplendor el escudito de marras.
Las albóndigas (dos solitarias y anoréxicas albóndigas) me las ponen en un platito rectangular sobre una salsita y acompañadas de cuatro bastoncitos de patatas. Dos de las cuatro esquinas del plato están rotas, una de ellas muy rota, con un filito que si uno no se ha afeitado esta mañana por falta de tiempo puede aprovechar la ocasión para darse una pasadita rápida. La verdad es que se ha dado cuenta Eva, yo estaba totalmente ensimismado buscando las gambas que debían de hacer de carabinas de las albóndigas. Desaparecidas en acto de combate, me supongo. Me dan ganas de llamar a uno de los dos metres que se pasean ufanos por el recinto, comanda en mano, y tener unas palabritas, pero desisto, no tengo ganas de encabronarme el día. Bastante desprestigio supone para un bar de esta hipotética categoría presentar un servicio en estas condiciones. Esta tapa se la ponen a Garmendia en sus buenos tiempos y se la pone de tupé al busto de Robles que preside el bar (sí, el mismo busto que aparece en la foto de arriba)
Precio de la tapa 3,01 €. ¿Qué fijación tienen estos tíos que te cobran 1 céntimo de más por todo?
Total 10,41 €. (Otra vez el céntimo de marras). Es la segunda vez que me tangan en este bar, pero será la última.
Cuando salgo por la puerta una pregunta ronda mi cabeza ¿Si se me ocurre pedir una ración de gambas de esas del doble cero, habría tenido que pedirle a la Consejería un adelanto? ¿O dos tarde fregando platos hubiese sido bastante?
Que me espere Juanito Robles, que la semana que viene le hago otra visita.
Gracias por leerme
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