jueves, 15 de octubre de 2015

10/10/2015. LA CASONA ALTA

ESCAPADA DEL PUENTE DE LA CONSTITUCIÓN.
DIA 1: BADAJOZ

Para darle la bienvenida a este otoño que se está haciendo esperar más de la cuenta y para celebrar que estamos estrenando coche nos hemos pegado un viajecito cortito por tierras extremeñas, concretamente por Olivenza y Badajoz y una escapadita de unas horas a la fronteriza y portuguesa Elvas, poseedora de un hermoso centro histórico y sobre todo de la mayor colección de fortificaciones-baluartes del mundo, que fueron declaradas Patrimonio de la humanidad por la Unesco  el 30 junio de 2012.


Olivenza está a tiro de piedra de Sevilla, algo más de 200 km y apenas dos horitas y cuarto y es el sitio idóneo para, desde allí, visitar Badajoz (28 km) o Elvas (26 km). He estados en muchas ocasiones en Cáceres, Trujillo, el valle del Jerte, Guadalupe, Plasencia, Mérida y otros muchos lugares de la comunidad y sin embargo nunca había visitado estos lugares, lo más, una escapada mañanera con los amigos para ir a ponernos pujo de marisco en el famoso Cristo de Elvas.
La preciosa y coqueta Plaza Alta


Tal como llegamos sobre las once del sábado dejamos las maletas en el hotel Herederos de Olivenza y sin solución de continuidad enfilamos la carretera de Badajoz y nos plantamos en todo el centro de la villa. Mi amigo Rafael Moreno, pacense de nacimiento y sevillano de corazón, nos había comentado en repetidas ocasiones lo bonita, cuidada y limpia que estaba la ciudad, lo ornada de flores y lo agradable de darse un paseo callejeando entre la Catedral y la Plaza Alta, patear el Alcazaba árabe y desde sus murallas contemplar el lento y majestuoso discurrir del Guadiana, subir a la torre albarrana de Espantaperros, tomarse una cervecita en cualquier terraza viendo la Giraldilla o cruzar el Puente Viejo entrando desde la Puerta de Palma. Bueno pues casi todo esto lo hicimos Eva y yo (excepto el paseo por el puente viejo) en cinco o seis horas de patearnos calles, plazas y lo que se nos pusiese por delante; eso sí con el pertinente descanso para reponer fuerzas en uno de los mejores sitios de la villa.

La catedral de San Juan Bautista

 
Puerta de Palma

 
El giraldillo

 
La torre Espantaperros

Llevábamos un par de sitios recomendados por los internautas donde comer con garantías y cuando llegamos a uno de ellos sito en la plaza San José, junto a la entrada de la Alcazaba, nos lo encontramos cerrado. Como el que no quiere la cosa, mientras mi mujer le zumbaba al obturador de la cámara como si le fuera la vida en ello, pegué la hebra con un policía y, confidencialmente, en voz bajita, me contó que el mejor sitio para comer es la Taberna Restaurante La Casona Alta, justo al lado, a apenas cien metros, en la Plaza Alta y como segundo opción, tambien mu recomendable,  la taberna San José.

La taberna San José esta abarrotada de invitados a una boda (en toda la mañana hemos visto no menos de cinco bodas) que están haciendo tiempo para el ágape, aun así nos entremetemos como podemos y llegamos a la barra donde nos tomamos dos cervecitas y de aperitivo nos ponen un plato de pizarra con costilla adobadas, patatas fritas y dos croquetas…….por 2,20 €, ¡a 1,10 € la cerveza colega!. El camarero que nos atiende se ríe (y se extraña) cuando le digo que en Sevilla por 1,10 € te ponen la cerceva monda lironda y date con un canto en los dientes.

Cuando hicimos la foto ya nos habíamos comido algunas costillas como bien se aprecia

Nos vamos a La Casona, nos acomodamos en una mesa alta frente de la barra y pedimos unas cervezas 1,80 € que nos ponen con unos tomates aliñados y unos trozos de carne rebozada y frita. Pedimos una tapa de bacalao con salmorejo 2,70 € y otra de pincho de sepia 2,80 €.

En esta nos pasó igual y cuando hicimos la foto ya nos habíamos zampado media tapa
Un único comentario: ambas impresionantes. Con la cantidad de bacalao que nos pusieron montan en Sevilla dos panes de la casa a 10 euros cada uno, y la sepia tierna y buenisima.

La tapa de sepia.

Pedimos otras cervecitas y veo que a los comensales de la mesa aledaña le han puesto de aperitivo pollo al curri y, antojadizo y yo que por un pollo muero,  ni corto ni perezoso le digo al chaval que nos atiende que si nos puede poner un poco para probarlo y al cabo de un momento se presenta con un bol colmado del que, por supuesto, dimos buena cuenta.

Un fantastico y generoso aperitivo

Eva no dejaba de observar que en una mesita justo al lado de una de las esquinas de la barra  un empleado faenaba con verdadera maestría cortando jamón y preparaba unos platos consistentes en media baguette (o un pan de parecidas características) totalmente recubiertos de jamón y toito el mundo parecia que pedia uno de esos panes y claro, no nos pudimos resistir y pedimos una tapa de jamón 2,50 €. Apoteósico, con la cantidad de jamón que nos pusieron pueden desayunar tostaita con jamón y aceite media docena de personas y encima el jamoncito  de calidad superior. Por 17 euros del ala comimos requetebien.

La tapa de jamón, la pedazo de tapa, observese que el pan ni se ve.
 

Por la noche, de vuelta al hotel (donde nos volvimos a encontrar la celebraciónde otra boda) y después del preceptivo solaz y descanso decidimos no salir y nos quedamos en uno de sus restaurantes, llamado Cafetería del Ibérico, que, como su nombre bien indica está especializado en productos  derivados del cerdo ibérico y que expende productos de la denominación Señorío de Olivenza. Huelga decir que estuvimos un par de horas en buena armonía, charlando y cambiando impresiones con los camareros que nos atendieron, que probamos un crianza de la Ribera del Guadiana llamado Orgullo de Barros elaborada con uva tempranillo que no estaba nada mal y que, para cerrar el círculo, nos pedimos una ración de jamón que, sinceramente, nos costó trabajo acabar. Nunca en mi vida he visto una ración de jamón con tres capas de producto. En dos palabras im-presionante.

Observese las suculentas vetas, fíjese bien y salive a gusto


Y a dormir que mañana nos queda Olivenza y Elvas, pero esa será otra historia.


CATA DE VINO: Orgullo de Barros

Por D. Andrés Santamaría Santigosa.




Se trata de un vino de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana. Un crianza monovarietal elaborado con tempranillo 100%, y con 12 meses en barrica de roble americano. En cuanto a su cata presenta un color rojo cereza de capa media, con aromas de mediana-baja intensidad y de frutos rojos y algún toque terroso. A mi juicio, en boca no llega a lo que inicialmente sugiere; resulta poco expresivo, fácil de beber (quizá demasiado), el paso por boca no deja de ser agradable aunque no “dice” mucho. Conviene airearlo un poco antes de su consumo. En síntesis, no es de mis preferidos; en Extremadura, en los últimos años, se están haciendo cada vez más vinos de una gran calidad ¿es éste el caso?

4 comentarios:

  1. Hola Ricardo, acabo de ver tu comentario en el comidista y que razón llevas. Estuve este fin de semana en Sevilla y pude probar algunas de las tapas de los bares que nos hablas en tu blog y que maravilla la pringá de la calle Harinas.
    Perdona que no sea un comentario a tu artículo anterior. Un saludo desde Membrilla.

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    1. No importa, todo comentario es bien recibido y me alegra el día. Un cordial saludo

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  2. Si enseñas matemáticas con la misma claridad con la que escribes tus alumnos deben de estar encantados.

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    1. Lo están querido amigo, lo están. Gracias por el comentario

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